El Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha (Coficam) ha lanzado una serie de recomendaciones para que tanto costaleros, como porteadores y tamborileros sean conscientes de los «riesgos musculares» a los que se enfrentan en las procesiones y los instan a prepararse físicamente antes de los desfiles.

Los fisioterapeutas castellano-manchegos insisten en que «el desconocimiento sobre los riesgos a los que se enfrentan aquellas personas que no están preparadas físicamente y que desfilan como costaleros y porteadores, con imágenes de gran tamaño y peso, sobre sus hombros y espalda, sigue siendo elevado».

«No estar preparado para este esfuerzo físico tan continuado puede exponernos a numerosas lesiones musculares», siendo muy frecuentes, tal y como ha señalado una de las fisioterapeutas del Colegio, Yolanda Romero, «las contracturas y sobrecargas en cuádriceps y gemelos y en la zona lumbar y cervical, así como roturas musculares, esguinces y luxaciones, muchas de ellas en los tobillos, diagnosticándose también algunas hernias abdominales y discales».

Existe un programa de calentamiento previo que incluye ejercicios de coordinación, estiramientos y otra clase de entrenamiento dirigido a evitar la pérdida de equilibrio. Además de esto, se recomienda mantener una «buena hidratación» y acompañarla con una faja abdominal y vendajes funcionales en las articulaciones más débiles.

La actividad de costaleros -cargan el peso sobre su cuello- y de porteadores -cargan los pasos con andas al hombro-, requiere un trabajo físico importante que exige una adecuada preparación física y musculatura bien tonificada, con aportes nutricionales y proteicos, para soportar unas seis horas de carga, sobre todo los músculos abdominales, lumbares y glúteos.

En el gimnasio, potenciarán la musculatura específica con una rutina de musculación y pesas de espalda alta, ejercicios isométricos de reforzamiento del cuello con toalla, de potenciación abdominal, potenciación cuádriceps con sentadilla, propiocepción y fuerza, potenciación de glúteos y parte posterior de las piernas. Momentos antes de sacar el paso, habrán de iniciar un calentamiento con cincunducciones de cuello; estiramiento de hombro, flexiones de codo y muñeca, pecho, columna lumbar, abdominales, gemelo, femoral y sentadillas de los cuádriceps.

Los tamborileros también deberán controlar la posición del tambor y su postura para evitar lesiones. El tambor se deberá colocar a una altura adecuada y cómoda, con la espalda recta y siempre al frente. Es aconsejable realizar intervalos de descanso descolgando el tambor para descansar la espalda, así como seguir una serie de consejos básicos para evitar lesiones como: estiramientos de todos los grupos musculares que se van a ejercitar, incluyendo estiramientos y ejercicios de movilización en muñecas, codos y hombros; tener «especial cuidado» con los más pequeños a la hora de seguir estos consejos, ya que en los adultos la cápsula articular del hombro está desarrollada y la cabeza del húmero está protegida por tendones y músculos, no ocurriendo lo mismo en los niños.

Asimismo, esta fisioterapeuta ha recomendado que, antes de empezar a tocar el tambor durante un largo período de tiempo, es importante «realizar movimientos en círculo de la muñeca, para preparar las articulaciones ante el esfuerzo que se va a llevar a cabo». Del mismo modo, y aunque «sea difícil porque la celebración lo requiere, es importante seguir pautas de descanso cada cierto tiempo, para no sobrecargar las articulaciones».