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Las pruebas de ADN han delatado a la mujer que presuntamente abandonó a su bebé recién nacido en el cuarto de contadores de un edificio de viviendas de Algete hace 16 meses, han confirmado a Efe fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid.

Se trata de una menor de edad que contaba con 16 años cuando ocurrieron los hechos, y que reside en el mismo edificio donde fue hallada la bebé el 30 de diciembre de 2015, ha adelantado el diario ‘ABC‘. El suceso se produjo en el número 6 de la calle de los Pazos. Los vecinos, alarmados por los llantos de la recién nacida, la hallaron allí abandonada. Sufría hipotermia por las bajísimas temperaturas en esa época del año en la población serrana. Apenas llevaba un body blanco y estaba envuelta en una toalla roja. Aún tenía cordón umbilical sin pinzar.

[the_ad id=»4185″]La bebé fue trasladada primero al hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes, y luego al Gregorio Marañón, donde recibió el alta tres semanas después.

Allí se le detectó una cardiopatía congénita (atresia pulmonar) sin gravedad, de la que posiblemente tendrá que ser intervenida en un futuro, según indicó entonces el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos.

La Guardia Civil, que ha imputado ahora a la menor, abrió una investigación para intentar localizar a la madre. La Policía Judicial tomó muestras biológicas de la recién nacida y, tres meses después, la Policía Local de Quismondo avisó a los investigadores de que un joven de 17 años iba diciendo por el pueblo que sabía quién era la madre de la criatura.

Fue explorado (término utilizado con los menores de edad para la toma de declaración) por los investigadores, a quienes aportó datos sobre la presunta madre de la bebé abandonada e, incluso, conversaciones que había mantenido con ella a través del sistema de mensajería instantánea WhatsApp. Eso sí, negó que él fuera el padre.

Así fue cómo la Guardia Civil dio con el paradero de la ahora imputada, que se da la circunstancia de que reside en el mismo bloque de viviendas donde hallaron abandonada a la niña. Su identidad responde a las iniciales A. Y. M. G., madrileña. Sus padres, o al menos eso manifestaron, ni siquiera sabían que había estado embarazada.

La Fiscalía de Menores autorizó la toma de ADN de de la presunta madre., que, tras ser cotejada con la de la cría, dio positivo: era la madre. La joven ha sido explorada en calidad de investigada. El caso ya está resuelto.