El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha avanzado que hoy han arrancado negociaciones con hasta tres grandes empresas «que se quieren ubicar en la región».

Ha considerado que una vez que finalice la legislatura se habrán iniciado trámites solventes con «hasta 60 grandes marcas» para que comiencen su actividad económica en territorio castellano-manchego.

Así lo ha asegurado en el acto de colocación de la primera piedra de la nueva fábrica de Bell Food Group en Fuensalida, donde ha recordado los últimos avances impulsados por el Ejecutivo en materia de atracción de empresas, citando entre otros el proyecto de instalación del parque temático de Puy du Fou en Toledo.

«Es rara la semana en la que no se inician conversaciones con empresas que incluso llevan a la Comunidad de Madrid a protestar porque dicen que esta región atrae a muchas entidades que en otros tiempos se habrían instalado en Madrid», ha recalcado, añadiendo además que incluso dentro de pocos días se podrá anunciar la ampliación de una gran empresa ubicada en el Corredor del Henares.

Para García-Page, Castilla-La Mancha «tiene una ventaja posicional como región», con «mucho terreno industrializado y preparado para recibir empresas desde hace más de ocho años».

Ha querido personalizar en el consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, ya que «muchos de los fondos que se pueden administrar para atraer empresas proceden del Plan de Desarrollo Rural«, al que «se le ha tenido que dar la vuelta por completo» al llegar al Gobierno hace dos años.

Con todo, ha celebrado que Castilla-La Mancha «es la región que más dinero da al empleador y también al empleado a través de políticas activas de empleo». «Somos una de las regiones con más kilómetros de autovía, con alta velocidad en todas las capitales y con facilidades burocráticas para la instalación de empresas», ha enfatizado, añadiendo que el 18 por ciento del movimiento económico de la región «se produce desde el sector agroalimentario».

empresasBell Food Group, a través de su filial Sánchez Alcaraz, ha procedido a colocar en la tarde de este martes la primera piedra de su nueva planta de fabricación de embutidos en Fuensalida, que prevé emplear en una primera fase a más de un centenar de personas y que calcula que necesitará de una inversión cercana a los 40 millones de euros.

En este acto, además del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page ha asistido el consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo; el presidente de la Diputación, Álvaro Gutiérrez; y el alcalde de la localidad, Mariano Alonso; se ha colocado una primera piedra que de manera simbólica contenía la bandera del pueblo, varios periódicos impresos del día de hoy, monedas de curso legal de ambos países y el acta de compra de los terrenos.

Marco Tschanz, de la firma Bell, ha recordado que la marca se estableció a finales de los 60 como una pequeña carnicería en la localidad suiza de Basilea, y hace un par de años ha comenzado su estrategia de expansión internacional, fijándose en España como uno de los 11 destinos de sus inversiones. «Para nosotros es muy importante la calidad, y esa es la diferenciación con respecto a la competencia», ha aseverado, recalcando que facturan más de 3.500 millones de francos suizos en toda Europa. De igual modo, ha avanzado su intención de estar «en el centro» de lo que quieren los clientes.

«Tras nuestra experiencia en Casarrubios del éxito en la cooperación con autoridades, nos hemos decidido por Fuensalida para ubicar esta nueva fábrica». En esta línea, el director general de Bell Food Group, Nikolaj Steber, ha dado el pistoletazo de salida al acto indicando que esta inauguración se debe al «crecimiento nacional e internacional» y gracias a la «fuerte apuesta de la empresa matriz» en España.

«Se puede celebrar este acto gracias al excelente trabajo de todas las partes implicadas, como son las autoridades, la ingeniería y nuestros empleados», ha celebrado. Steber ha mostrado su «confianza» en Castilla-La Mancha para poner en marcha esta nueva planta, incidiendo en que Fuensalida «abrió sus brazos desde el primero momento», resultando elegido no solo por su cercanía a la nave cercana a Casarrubios, sino «por otros muchos conceptos».

«De su lado, el alcalde de la localidad, Mariano Alonso, ha puesto el acento en que con esta planta, Fuensalida será también «un referente» en materia alimentaria y no solo en materia de calzado. Ha recordado cómo el proyecto se fraguó hace varios años, y tras «infinidad de reuniones discretas» se hizo valer la opción de Fuensalida para ubicar esta importante inversión empresarial, frente a otras localidades tanto de Castilla-La Mancha como de fuera. «El 8 de mayo de 2015, el grupo Bell adquirió a Sepes 41 parcelas de 65.944 metros cuadrados en este Parque Empresarial ‘La Golondrina’ para invertir más de 40 millones de euros para crear empleo», ha dicho Alonso, quien ha añadido que «queda patente que esta instalación será innovadora, eficiente, dotada de tecnología y que ha sobrepasado en su diseño todos los estándares de calidad».

A la finalización del acto se ha servido un aperitivo con distintos embutidos de la marca y varios platos de jamón recién pasado por el cuchillo del profesional del corte de Sánchez Alcaraz, José López.