who are they

Alfonso Alfonso

Fran del Valle

Juanma Martínez

Si tuviera que definir a la banda SCHWARZ con una sóla palabra, la primera que se me viene a la mente es “supervivientes”… aunque luego, después de soltarla, se me vienen otras como: fe, pureza, autenticidad, bigote, expansión, sintes, buenagente, etc.

Para mi es muy dificil quitarme de la cabeza cuando los conocí personalmente, por ejemplo a Alfonso Alfonso en los primeros viajes a tierras murcianas con PAL, allá por el 2005. Si no me equivoco, en Alhama de Murcia. O a César Verdú como técnico de tantos grupos y posteriores encuentros nocturnos.

Antes de trabar una cierta amistad, había visto su maquinaria evasiva en perfecto engranaje, ¡vaya concierto¡. Fue en Gradana, en el 2003, en una abarrotada sala Planta Baja, con proyecciones psicodélicas y un viaje sonoro hacia donde muy pocas bandas te llevaban en ese momento. ¿Cómo eran capaces tres tipos (Alfonso Alfonso, Juanma Martínez y César Verdú) de sacar todo eso de sus instrumentos?

Estaban a punto de publicar el disco “Arty-Party” (Astro, 2004), ¡discazo!, que incluye esta canción “hipnohimno” que aún hoy se me escapa en alguna sesión raruna de las mías.  Respeto de la crítica y respaldo de público. Para mi y “los pales” eran un grupo al que seguíamos desde su disco con Mata Ray “Heptágono” (Astro, 2001) y el posterior “Cheesy” (Astro 2002). SCHWARZ eran distintos, únicos entre esas discrográficas y festivales indies de principios de siglo XXI, abanderados (sin querer) de una cierta manera de hacer música que muy pocos hacían y entendían de aquellas época sin banda ancha en tu casa. Luego sí, la palabra kraut y los grupos alemanes, estaban por todas partes.


Lo de supervivientes me viene de esos años en los que coincidíamos mucho con César Verdú en Madrid, de espectadores o músicos en festivales o en el Tachelles de Berlín tomando un birroten, iban a publicar Heavengazer (Acuarela, 2007), en el que abandonan sus ecos más pop y se lanzan sin miramientos (ni retrovisor) hacia otros terrenos menos terrícolas. La nula promoción y torpe gestión de Jesús Llorente, casi se los lleva por delante, como estaba apunto de suceder con Manta Ray. Una presentación del disco con poquísima gente en la sala El Sol… “los fieles de siempre” y la desconfianza en el tinglado indie. Ellos que nos contaban sus giras por Europa y nosotros escuchábamos con cierta envidida. Pero es lo que había, atrincherarse, sacar toda la rabia y volver al estudio para continuar con dos discos enormes y contundentes: Espíritus del desierto, yo os invoco (2010) y Alquimística (2012). ¡Ellos a lo suyo! Y los fans agradecidos. Conciertos en Sala El Sol, LA boite, cañas en Murcia.

Después, César Verdú lanzado en León Benavente y Alfonso dedicando tiempo a proyectos más experimentales como Artificiero, entre otros… nos deja un largo tiempo sin tener noticias suyas. Pero es en 2016 cuando se anuncian nuevas canciones y disco.

Fran del Valle (también en otra banda murciana de pegada: Perro) ocupa el buesto a la batería y Nación subterránea ve la luz a finales de año. Un disco brutal, con más energía y revoluciones. El vocoder ha ocultado la voz, pero no las palabras.

 

También hay momentos para la calma y la expansión. Todo muy orgánico: sintes de todos los colores y gamas, más marcialidad y menos ruido. Disco que disfruto y me hace recordarles como en los mejores tiempos. Mis amigos murcianos me dicen que el directo es espectacular, engrasados, con ganas de dejarnos noqueados. Anuncian fechas, y en cierta manera, veo que siguen vivos.

El próximo jueves 19 en la sala el sol, me reencontraré con una de mis bandas favoritas. ¡Qué ganas! Nos leemos en la próxima!

 

David Pérez

 

 

David Pérez Alonso