El grupo de calzado Kangaroos, de Fuensalida, se ha hecho con la marca Caramelo por 100.000 euros después de ganar la subasta iniciada durante el proceso de liquidación de la empresa textil gallega. Según informa La Voz de Galicia, a la subasta concurrieron otras dos sociedades interesadas, pero ambas ofertas se situaron por debajo de los 50.000 euros.

Una vez presentada la propuesta, y a partir de que el juzgado curse el trámite de adjudicación, existen todavía 10 días de plazo por si algún postor está interesado en elevar la cantidad de 100.000 euros. De lo contrario, la adjudicación a Kangaroos será ya firme, algo que ocurrirá con toda probabilidad, según fuentes del proceso.

[the_ad id=»4185″]La compañía de calzado fuensalidana, propiedad de la familia López Fernández, se ha convertido en una especialista en adquirir grandes marcas de la moda en situación de bancarrota. En los cuatro últimos años, la empresa se ha hecho con una decena de enseñas siguiendo el mismo modus operandi que ha utilizado con Caramelo: comprar en el proceso de liquidación. Así, Kangaroos tiene en cartera nombres como Coronel Tapiocca, El Caballo o Devota&Lomba.

La compañía se ha hecho un hueco en la industria de la moda a base de comprar marcas ya establecidas, pasando del calzado al textil, y finalmente al retail en tiendas (Victorio&Lucchino o Javier Larrainzar). La última adquisición llevada a cabo por Equus Hispalis (la sociedad de la familia López que se encarga de la gestión de las licencias) fue la marca catalana Aïta, el año pasado, después de que entrara en concurso de acreedores.

Los orígenes de Kangaroos se remontan al año 1979, cuando Luis López se introdujo en el negocio del calzado como fabricante. En 1986 la empresa se transformó en Kangaroos. La segunda generación de la familia ya está incorporada a la gestión de la compañía.

Más de un millón de pares al año

Tal y como recuerda La Voz de Galicia, la empresa cuenta con una plantilla de cincuenta personas y centraliza todos sus procesos productivos en Fuensalida. Kangaroos, que también posee una fábrica en la India donde realiza procesos de corte, produce más de un millón de pares al año. El negocio de la compañía se situaba, antes de las últimas adquisiciones, en más de veinte millones de euros.

Para mantener su gran imperio, Kangaroos anunció hace unos meses la ampliación de su planta de Fuensalida. El objetivo del grupo es incrementar la producción propia (asciende a los 2.500 pares de zapatos diarios) y trasladar la actividad productiva de sus nuevas enseñas (Coronel Tapiocca y Aïta) al gigantesco centro operativo. En estos planes tendría cabida también la resurrección de la marca gallega Caramelo, que daría nombre a una nueva línea de moda lanzada por el grupo toledano.