Desde ayer, tras el Pleno del pasado 2 de febrero, en Santa Olalla la Gestión Integral del Ciclo del Agua vuelve a ser Pública.

La deuda contraída por el Ayuntamiento con la anterior concesionaria, Aqualia, es de aproximadamente 245.000 € y se seguirá pagando como hasta ahora.

La localidad de Santa Olalla ha remunicipalizado el servicio del agua, según se incide desde su Ayuntamiento, «siguiendo la senda de ciudades tan importantes como París o Berlín».

Con el fin de informar a todos los vecinos de este cambio y de los antecedentes del contrato que se mantenía con la empresa concesionaria Aqualia, el ayuntamiento ha repartido un boletín a sus vecinos en el que se detalla cómo han ido evolucionando tras el paso de los años y las diferentes firmas de contratos.

El primer contrato para la gestión integral de los servicios municipales de distribución de agua y alcantarillado se firmó en 2005, con una duración de casi 5 años prorrogables.

En 2011 se firmó una prórroga por casi 20 años, y según informa el Ayuntamiento, «se acuerda que Aqualia invertiría 378.100,39 € en obras, equipos y pago de facturas por la compra de agua de Picadas, autorizándose a la empresa concesionaria a repercutir el coste de estas inversiones en las facturas de los vecinos, con el consiguiente incremento de éstas».

aguaEl actual equipo de Gobierno informa que «aquella subida se justificó con la entrada de agua desde Picadas, pero dicha subida incluía también la devolución del coste de las inversiones realizadas por Aqualia. Por lo tanto las obras las siguen pagando los vecinos en los recibos del agua. No era algo que Aqualia regalaba al pueblo de Santa Olalla por quedarse 20 años más».

En 2015, cuando el actual alcalde, Pedro Congosto (PP), toma posesión de su cargo, Aqualia le pide la renovación de la prórroga correspondiente a este periodo y, según informa el consistorio «pretende una fuerte subida del recibo del agua porque dicen que el servicio es deficitario para la empresa».

Pedro Congosto no quiso subir el recibo del agua. «Conocidas las deficiencias del servicio y las quejas de los usuarios, el Ayuntamiento decide realizar encuestas entre los vecinos para saber su opinión antes de tomar una decisión, además del asesoramiento técnico y jurídico correspondiente».

Finalmente, en la sesión plenaria del 2 de febrero se acuerda la no renovación del contrato con Aqualia con 6 votos a favor (PP) y 4 abstenciones (PSOE).

El Ayuntamiento pide a los vecinos «paciencia y comprensión en los primeros meses de vida de esta nueva forma de gestionar nuestros propios recursos». Con intención de aclarar posibles dudas que puedan surgir entre los vecinos, el Ayuntamiento quiere aclarar que la no renovación del contrato con Aqualia no cuesta dinero, por lo que no habrá un incremento en el recibo del agua por ser de nuevo de gestión municipal.

A día de hoy «la deuda contraída por el Ayuntamiento con Aqualia es de aproximadamente 245.000 €, pendiente de contrastar por los técnicos municipales, y se seguirá pagando como hasta ahora».

Por último, el Ayuntamiento informa que «la rentabilidad del servicio se utilizará para la renovación y mejora de la red de abastecimiento y saneamiento, y tan pronto como sea posible realizará un estudio para intentar bonificar tarifas».