El alcalde de Fuensalida, Mariano Alonso, ha enviado una carta a los vecinos para informarles de cómo será y por qué se construirá el Centro Deportivo con Piscina Climatizada.

“Es el tiempo de Fuensalida, nuestro pueblo” así comienza la carta que ha enviado a todos los domicilios de Fuensalida, Mariano Alonso, alcalde de la Ciudad del Calzado. Pone de manifiesto que tras cumplir con los requisitos económicos exigidos por el Ministerio de Hacienda, estar avalados por los buenos resultados económicos (con superávit en las cuentas municipales desde 2012) “y a pesar de que desde la Junta de Comunidades se han desmarcado de una instalación que debería ser cofinanciada por esta administración, desde el Ayuntamiento de Fuensalida se ha decidido seguir adelante con esta infraestructura tan demandada por los Fuensalidanos”.
Una instalación deportiva que “Fuensalida se merece y que puede afrontar y mantener. Un Centro Deportivo, moderno, sostenible, eficiente, y para todos/as”.  En un mismo recinto se va a aunar una amplia oferta de actividades tanto acuáticas como deportivas, para que el ejercicio físico y la salud conformen una simbiosis perfecta. Según informa el consistorio, “un lugar pensado para todos/as: nadadores, jóvenes, deportistas, mayores y especialmente familias. Donde la optimización de recursos ligados a una instalación moderna, sostenible, accesible y eficiente ofrecerá a los fuensalidanos/as una oferta muy completa y profesionalizada sin suponer un desequilibrio económico para las arcas municipales”.
Características
La Energía que se empleará será 50% biomasa y 50% gas natural, descartando opciones menos eficientes. Ofrecerá variedad de servicios: Zona de piscina, salas multidisciplinares y zona de ocio. Se costeará a través de una operación de financiación a 15 años. Al igual que se pagaron los edificios de Casa de Cultura y Biblioteca.
El Ayuntamiento fuensalidano ha elegido esta opción porque en Fuensalida partimos con la experiencia de haber gestionado una instalación acuática temporal compuesta por una cubierta presostática (o globo) desmontable. Esta instalación, una solución alternativa y momentánea distaba mucho de ser un paradigma de eficiencia energética, debido a las particularidades del vaso, de sus vestuarios y de sus instalaciones. Cubrió su función durante más de una década hasta que el deterioro de la misma a consecuencia de demasiados años de explotación no cumplió con los requisitos de seguridad. Según informes técnicos, volver a contemplar una solución similar no es viable ni recomendable por varios factores:
– Necesidad de una alta inversión en una solución alternativa momentánea (equipos de climatización, nueva cubierta, circulaciones entre las estancias y el vaso.
– Poca polivalencia y rentabilidad social y económica que darán unas pérdidas anuales superiores a los 130.000 euros