Este fin de semana ha fallecido el ex alcalde de Quismondo José Eugenio del Castillo, padre del actual primer edil de la localidad, que tiene el mismo nombre.

José Eugenio, que era un hombre muy querido y respetado, fue alcalde de AP en los inicios de la democracia. Pasado el tiempo, ya mucho después y tras pasar por el ayuntamiento otros alcaldes, tomó el relevo su hijo en noviembre de 2008 tras una moción de censura al PSOE presentada por el PP con el apoyo de una concejala de IU, María José Araque, que moriría apenas un año después a los 37 años de edad.

El entierro de José Eugenio del Castillo ha sido multitudinario, lo que revela el cariño que le profesaban sus paisanos y mucha otra gente de los pueblos vecinos.

Quien mejor ha glosado su figura este lunes ha sido la exdiputada nacional Rocío López, actual directora de la Fundación Pluralismo y Convivencia, quien en su cuenta de Facebook le ha dedicado un emotivo y sentido homenaje que transcribimos literalmente: “Quismondo despedía hoy con lágrimas y aplausos al que fuera su alcalde: José Eugenio del Castillo, padre del actual primer edil de la localidad. Fue un hombre bueno, de fe y la Iglesia se quedaba pequeña para albergar a tantos amigos. Su generosa entrega y amor al pueblo que le vio nacer, su política de convicciones, su naturalidad y cercanía hizo que se ganara el respeto y la admiración de todos. Su despedida no es en un día cualquiera, ha sido en la Fiesta que él disfrutó tanto en años anteriores, la de la Hermandad del Resucitado de la que era el Decano. Nunca he asistido a un funeral tan especial, concelebrado por su hermano el Misionero, con la cuadrilla del Tinaní portando las banderas y alabardas, la banda de música que ha acompañado a José Eugenio hasta el Cementerio y el cariño inmenso en los rostros de tantos quismondanos, torrijeños y amigos de la comarca. Un abrazo enorme para su esposa María Luisa, para sus hijos, nietos y resto de familiares. Mi recuerdo y oración junto a este pequeño homenaje… ¡Buen viaje hacia el Cielo amigo! Feliz encuentro con el Resucitado y también con tu Cristo de la Sangre…”.