Según informa ABC, Carlos E. M. ha ingresado en prisión por su presunta implicación en el secuestro de Federico, un joven de Santa Olalla que fue liberado por la Guardia Civil el pasado 22 de noviembre, después de 21 horas de cautiverio. Nacido en 1993, es el cuarto individuo arrestado por esos hechos.

Carlos, que logró escaparse de aquella operación, fue detenido en su casa de El Casar de Escalona el pasado 9 de febrero, acusado también de un delito contra la seguridad del tráfico.

Intentó escapar de nuevo pero esta vez no lo logró. Tras su arresto, solicitó ser examinado por un médico y fue trasladado al centro de salud del barrio toledano de Buenavista, entre fuertes medidas de seguridad.

Federico, que trabaja en una fábrica de mazapán de su familia en Santa Olalla, fue secuestrado el 21 de noviembre sobre las 22:40, cuando caminaba por una calle hacia la casa de sus padres.

Su captores exigieron un primer pago de 45.000 euros por la liberación del joven, aunque no lograron cobrarlo finalmente gracias al excelente trabajo policial.

Al joven lo ocultaron en varios lugares, si bien el mayor tiempo de cautiverio lo pasó encerrado en un cuarto de baño de un club de alterne abandonado, sin luz ni calefacción, atado de pies y de manos, con los ojos vendados y amordazado.

Tras 21 horas, los delincuentes liberaron a su rehén. La Guardia Civil arrestó a tres personas, a dos españoles y a un rumano, que ingresaron en prisión. Carlos, que entonces logró escapar, también ha ingresado ya en prisión.