El Comité de Empresa de los Servicios Periféricos de Bienestar Social en la provincia de Toledo ha denunciado la incursión en las residencias públicas de mayores de Torrijos, Toledo y Talavera de la Reina de un nuevo perfil de usuario con «problemáticas sociales» y «sin un mínimo de edad» que, en algunos casos, está «alterando la convivencia» en estos centros.

«No es el perfil que requieren estas residencias, consideramos que ese no es su sitio. No son centros adecuados, son centros abiertos donde se supone que las personas mayores pueden salir y entrar, y están mezclando personas con unas patologías totalmente diferentes, por lo que creemos que las personas mayores no tienen que verse amenazadas ni a ellos es el sitio que les corresponde», ha aseverado la presidenta del Comité de Empresa, Encarna Laguna.

[the_ad id=»4185″]En concreto, en estos centros en los que conviven alrededor de 360 personas entre usuarios fijos y Centros de Día –90 en Toledo, 156 en Talavera y 110 en Torrijos–, hay «unas 6 o 7 personas» por centro que no han sido admitidos en los mismos por problemas de dependencia sino por «una problemática social bastante diferente» que «no tienen cabida en centros psiquiátricos».

Así, otros integrantes de este Comité de Empresa como Luis Manuel Monforte y Otilia Vázquez han recriminado que la Consejería de Bienestar Social está «levantando mucho la mano y cargando a los centros» con personas que «después de la reforma de la ley de psiquiatría en 2010 no tienen cabida ahora en ningún centro después de haber estado integrados en otros centros psiquiátricos, que no ingresan nuevos usuarios».

«Hay un vacío en Castilla-La Mancha, pues no saben donde atender a estos usuarios», ha resaltado Monforte, que ha recordado que estas residencias de mayores «no están adaptadas para estas patologías», que han de tratarse «en un centro cerrado, en una institución sanitaria adecuada como puede ser la prolongación de un hospital o una unidad de corta o media estancia».

En este sentido, los representantes en el Comité de Empresa han afirmado que no saben «qué criterios se están siguiendo para dar entrada a estos usuarios cuando hay una lista importante de personas mayores que quieren entrar en la residencia».

Por ello, han instado tanto a la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, como a la Dirección Provincial de este área en Toledo a mantener una reunión en la que puedan exponer esta situación y otras relacionadas a las sustituciones de bajas y vacaciones en verano, que «no llegan al 50 por ciento». «Expusimos esta problemática al inicio de la legislatura y todo han sido largas», han manifestado.

Así, afirman que de los aproximadamente 350 trabajadores con los que cuenta estos tres centros, en verano no se sustituirán las vacaciones «de la mitad de ellos» cuando «hay una bolsa de trabajo de la que pueden tirar perfectamente», y que en departamentos como fisioterapia o terapia ocupacional «no se sustituye nada».