Existen multitud de tipos de dispositivos para recoger el flujo menstrual, pero ¿son tan higiénicos y seguros como pensamos?

Tampones y toallas sanitarias contienen elementos que pueden ser peligrosos. En el caso de los tampones pueden llegar a producir síndrome de shock toxico.Las toallas higiénicas(compresas), pueden causar problemas como la candidiasis (producida por el ambiente cálido y húmedo que éstas crean) y la cistitis (que puede darse si las heces en la toalla transportan bacterias a la uretra o a la vagina).

Los dispositivos desechables son contaminantes tanto en su fabricación, como en su uso, y una vez desechados. Incluso, en el caso de las toallas «orgánicas» el problema de los deshechos persiste, ya que su degradación es lenta.

La alternativa que proponemos, aparte de resultar más segura y menos contaminante, también resulta más económica, ya que un sólo dispositivo tiene una vida útil que supera los 10 años.

Se trata de la copa menstrual, un dispositivo reutilizable que, a diferencia de los tampones, que también se utilizan internamente, no absorbe la sangre (por lo que no produce sequedad), sino que ésta queda contenida en el interior de la copa hasta que se extrae y se desecha el líquido.

Como los tampones, puede ser un poco complicada de usar al principio. Una copa menstrual se inserta doblada y después recupera su forma natural, creando una succión que impide sacarla si no se sabe hacer, e impidiendo que salga líquido. Si la colocación es adecuada es difícil que se mueva. Para extraerla únicamente hay que presionar en su base, dejando que entre aire por los pequeños agujeros que tiene en su parte superior, rompiendo el vacío.

Las copas no requieren vaciarse tan frecuentemente como se cambian los tampones o las toallas higiénicas. Su capacidad constituye la tercera parte del volumen de sangre que pierde una mujer en cada menstruación en promedio, por lo que pueden permanecer hasta 12 horas sin necesidad de vaciarse.

Desde su invención en 1867 han salido al mercado multitud de tipos, en diferentes formas, tamaños, materiales y colores.

Para elegir la copa correcta, debemos asegurarnos que está fabricada con una silicona médica de calidad, que no lleve tintes que puedan resultar perjudiciales para nuestro organismo y que su diseño facilite su inserción y su retirada.

Es importante elegir una que nos permita una fácil esterilización. Una vez cada ciclo, hervimos la copa para esterilizarla (algunas son compatibles con microondas lo que facilita esta tarea). También podemos utilizar las pastillas Milton o aceite de árbol de té, que es antiséptico y desinfectante natural.

La mejor referencia para elegir la talla seria comparándola con los tampones; si utiliza tampones normales utilizaría una copa talla “S”, y quien utilice los maxi, una talla “M”.

No hay límite temporal para llevar la copa menstrual; sólo se recomienda vaciarla y lavarla con agua cada ciertas horas.

 

non sit peccatum