Agricultores de Novés y de otros municipios de la zona están sufriendo daños en sus cultivos, principalmente en parcelas de cereal, provocados por cazadores furtivos que usan galgos y vehículos todoterreno con los que irrumpen a gran velocidad en las tierras llegando, en algunos casos, a ocasionar la pérdida casi total de la siembra, tal y como afirman fuentes del Ayuntamiento de la localidad.

¡Error, el grupo no existe! ¡Comprueba la sintaxis! (ID: 2)Los incidentes, que también afectan a otros municipios de la zona como Villamiel, se suceden desde hace meses y “han generado inseguridad entre los agricultores, que no denuncian por temor ante las continuas amenazas y la actitud violenta de los furtivos, quienes, además, intentan dificultar las denuncias tapando las matrículas de los coches”.

“Coincidiendo con esta actividad ilegal, también se ha detectado en el municipio de Novés un aumento del robo de galgos”, denuncia Asaja.

Aunque, al principio los hechos solían producirse de noche y durante los fines de semana, ahora se registran más al mediodía y en cualquier día de la semana.

Esta actividad afecta no solamente a los agricultores, también a los titulares de cotos de caza y a los cazadores, y ha contribuido a aumentar la inseguridad general que vive la localidad, según manifiestan desde el Ayuntamiento, ya que también se están produciendo robos en viviendas del municipio.

A esta situación de inseguridad se une el hecho de que en varios pueblos no cuenten con Policía Local y su seguridad dependa del puesto de la Guardia Civil de Fuensalida, que tiene que cubrir una amplia zona.

ASAJA Toledo ya ha solicitado a la Subdelegación del Gobierno en Castilla-La Mancha que se refuerce a la Guardia Civil que opera en estas áreas rurales y se intensifique la vigilancia en toda la comarca.